Foto: Juan Bautista Morán Ese día la señora luna se veía bien guapa. Su resplandor era suficiente para alumbrar lo necesario, no alumbraba mucho, sólo lo necesario. Estaba tan grande, tan redonda, tan bien arregladita. Parece que le dieron ganas de salir de fiesta y se puso sus mejores vestidos. Estaba increíble. Con una luna así, con un día así, ¿qué más se puede desear?, hasta se me olvidaron mis pesares y me embobé viéndola. Ese día me enamoré, y es que se veía tan guapa que no tuve otra opción.

6 almas tiraron líneas:
=D me encantaaa tu escritura... cuando empezamos el proyectito al que me invitaron la talis y tu?¿
La luna, la cucharada habitual de cada noche, la necesaria para seguir...para seguir enamorados.
Hermosa foto.
Yo también soy una enamorada de la luna. Muy lindo texto y fotografía!
Sólo paso para decirte que mi blog cumple su primer año y que puedes pasar a comer tu porción de torta.
Un beso,
Graciela.
Cuando no hay otra opción, sabemos cual es el camino. Un abrazo
mírala, que lindo texto !
el amor, el amor ...
La luna es protectora de las mujeres, no lo olvides. Y cuídate mucho, mi niña. Un abrazo.
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